exacto, vivia un pobre leñador, a quien la tradicion ha asignado el apodo de Collo. Una noche este pobre indio tuvo una vision, en que se le apareció una figura celestial i resplandeciente, i le dijo: «Anda Collo: recorre los cerros; la riqueza i la felicidad te esperan. Busca.»
Admirado, perplejo i dudoso, siguió las tareas de su faena durante el dia, pero con la llegada de la noche se repitió la vision.
El pobre Collo no hallaba que hacer, no podia tomar ninguna resolucion, i otra i otra vez vió aparecer su nocturno visitante.
Por fin, como a pesar suyo, se sintió obligado a obedecer a este misterioso mandato, aun sin saber qué tenia que buscar, ni dónde encontrarlo.
Pasaba sus dias en peregrinaciones entre los cerros, por algun tiempo sin resultado. Al caer una tarde, encontrándose a alguna distancia de su humilde cabaña, se puso a recojer leña para preparar su frugal merienda. Hallando un arbusto seco, lo arrancó de raices, i descubrió entre las piedras i la tierra que desalojó, una figura tallada en madera. Fué esta, la imájen de la Vírjen, que despues llegó a ser célebre, no solo en Chile sino tambien en los países circunvecinos.
Dice la tradicion, que cuando llegó a saberse de este milagro, se edificó un templo sobre el sitio en que se hizo el hallazgo; i reputándose santo el lugar, luego formo el núcleo de una poblacion considerable, a que se dió el nombre de Andacollo, en referencia a su oríjen.
Luego despues, se descubrió que las arenas de todas las quebradas de la vecindad contenian cantidad de oro; i de esta manera llegó a verificarse la promesa hecha a Collo de que seria rico i feliz.»
No nos proponemos entrar a analizar esta tradicion, pero es probable que tenga algo de verdad, sobre todo en cuanto al modo casual en que se hallo la imájen.
Respecto del oríjen del pueblo, i de su nombre, estos son