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Página:Las ilusiones del doctor Faustino (1875).pdf/164

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Las ilusiones

por el fecundo riego de las fuentes Hipocrene y Castalia, y con estas flores adornaba y cubria su declaracion de amor á doña Costanza; pero, no bien apartaba de nuevo las flores, y quedaba la declaracion escueta, el doctor no veia sino esta fórmula prosáica: Tráeme los tres ó cuatro mil duros de renta, que me hacen mucha falta. Yo en cambio no tengo sino amor. Cada vez que á solas en su cuarto, durante el silencio de la noche, el doctor se repetia las mencionadas frases, se. le saltaban las lágrimas de dolor y de rabia. Cada vez, sin embargo, se le figuraba que amaba más á su prima. Por momentoscreia sentir por ella verdadero amor: pero los mil reales en que tenia que mirarse para que no se gastaran, su pobreza bermejina, en suma, que hasta para él mismo hacia inverosimil su amer desinteresado, ¿cómo no habia de hacerlo tambien para Costancita?

¡Cuánto lamentaba el doctor entonces, tocando y aún pasando los límites entre la razon y la locura, no haber nacido allá en Oriente y ser corsario ú klepia y giaour, como un héroe de Byron, ó no haber nacido en humilde cuna para ser bandolero como José María, ó no haber nacido en el siglo x1 ó x11 para conquistar á cuchilladas y lanzadas, no ya dinero, sino un imperio, y dársele luego á Costancita en pago de su corazon!