Ir al contenido

Página:Las ilusiones del doctor Faustino (1875).pdf/205

De Wikisource, la biblioteca libre.
Esta página no ha sido corregida
199
del doctor Faustino

Lo soy.

—¿Usted me conoce desde hace tiempo?

—Le conozco á Vd... Vd. es quien se ha olvidado de mí.

—Digame Vd. algo para que la recuerde. ¿Dónde, cuándo nos hemos visto?

¡Escucha, Faustino! Perdóname que te hable asi; que te llame por tu nombre... ¡llemos sido tan intimos!... ¡Nos hemos amado tanto!...

El doctor miró con la mayor atencion las hermosas facciones de aquella mujer y llegó á creer que las recordaba; pero de un modo tan confuso que no acertaba á decirse en qué ocasien las habia visto.

Aún despertaba más en él confusos y perturbadores recuerdos el metal sonoro y simpático de su voz femenina.

—¡Escucha, Faustino!—repitió la mujer.—Ya te lo escribi. Ahora te lo digo. Yo no debo ser tuya en esta vida mortal: pero queria verte y hablarle una vez sola antes de que nos separásemos para siempre.

Un destino cruel, horrible, me condena á huir de ti... Ama á esa jóven. ¡Dios quiera que sea digna de tí! ¡Dios te haga dichoso!... ¡Me concederás una gracia?

—Pideme lo que quieras—dijo el doctor, pensando si estaria con una loca, sospechando aún si