Más allá de cierto término, ni habia hilo ni objeto alguno que ensartar en el hilo. Luego alli espiraba todo; luego aquello había tenido principio; luego ántes no habia sido nada.
El doctor discurria una noche con tan cándida buena fé, que, al llegar á este punto, fué á la mesa de su bufete y sacó de un cajon su fé de bautismo.
Quiso cerciorarse y se cercioró de que había nacido el año de 1816, y se declaró á sí propio que hasta entonces no habia habido doctor Faustino, ni espiritual ni material, y que todos los seres que llenan el espacio sin límites, y todos los sucesos y cambios que traman y tejen la tela del tiempo, dentro de la eternidad inmutable, habian existido y ocurrido sin que él tuviese arte ni parte en cosa alguna.
Despues continuó cavilando: —En la corriente de la vida, en la série de los casos y de los seres he aparecido poco há. ¿Me hundiré, desapareceré para siempre, volveré á la nada de donde sali ó persistiré en lo futuro? Toda esta sustancia que forma mi cuerpo, ¿no se ha renovado ya varias veces, y yo he permanecido? ¿Mi forma misma, no ha cambiado en lo accidental? Y sin embargo, jesencialmente no persiste hasta mi forma?
Pues ¿por qué no ha de seguir persistiendo? Persistirá; pero ¿cuál será el modo de su persistencia?