DBL DOCTOR FAUSTINOverás de más cerca, tú me verás junto á ti y por mi eluniad, siilegas á amarme. Tal vez me verás, aunque no llegues á amarme, si no logro vencer esta inclinacion que me lleva hacia tí, anhelante de un momento de felicidad, por más que sea menester comprarla á costa de tu desvio y de un siglo de tormentos. Adios.—Tu Marla..
El primer efecto que hizo la lectura de esta carta en el ánimo de D. Faustino fué el de excitar el deseo más vehemente de buscar y de hallar á la mujer misteriosa.
A pesar de la súplica que conteni la carta, diciendo—No me persigas,—el doctor hizo cuanto pudo, aunque en balde, por descubrir á aquella mujer.
El otro precepto de la carta—No hables de má con nadie, te lo saplico, —hizo más fuerza en la voluntad del doctor. Por no faltar á él no se atrevió á hablar de Maria ni siquiera con el ama Vicenta.
Pasaron, pues, ocho ó diez dias, durante los cuales leyó el doctor la carta cien veces, meditó sobre ella y no haló rastro de la persona que la habia escrito.
Trasladado á lenguaje llano, el contenido de la carta daba de si lo que sigue: Maria era de Villabermeja. Nacida de lo más vil y abyecto de la sociedad, habia visto y admirado al