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Página:Las ilusiones del doctor Faustino (1875).pdf/35

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del doctor Faustino

nubes turbaban el limpio azul de la bóveda celeste, vagando á merced de un viento manso y arreboladas y luminosas con los reflejos del sol. La luna mostraba ya su rostro pálido, muy alto sobre el horizonte, y algunos luceros empezaban á columbrarse en la region más oscura del éter y más apartada del disco solar.

Por el lado por donde la vista, en esta bajo suelo, podia espaciarse más, se espaciaba una legua. Los cerros terminan allí el horizonte. Paz suave reinaba por donde quiera.

Los olivares y las viñas cubren la mayor parte del terreno cultivable. Los peñascos áridos, que forman las cumbres, no tienen cultivo ni pueden tenerle.

Las diversas heredades y haciendas están separadas entre sí, y de los caminos y veradas, por vallados de zarza—mora y pitas. Tal vez, en les terrenos más fértiles y húmedos, se muestran en estos vallados la madreselva, el granado y las mosquetas. En los sitios más resguardados del frio invernal, crece tambien y fructifica la higuera chumba.

Las hazas del ruedo y demás tierras de pan Hevar estaban ya segadas, y sobre la negrura de la Gerra amarilleaban el raatrojo, los cardos y toda la perba seca, que el polvo y los ardores de la canicula habian hecho como yesca. En algunos puntos habian