DEI. DOCTOR FAUSTINOAllí está aún el retrato de la coya, que en efecto, segun asegura D. Juan, se parece mucho á Maria.
Respetilla, Jacintica y sus nueve váslagos, viven felices en el piso bajo de aquella casa. El principal está reservado á los recuerdos. Todas las habilaciones están cerradas, de modo que en ellas no pue den penetrar sino los espíritus; dado que los espiritus se complazcan en discurrir por los sitios donde vivieron vida mortal, amaron y padecieron.
Todavia queda un rincon de la casa, también en el piso bajo, donde vive la pobre ama Vicenta, quien adora la memoria de su niño Faustinite y no piensa más que en él.
La afectuosa anciana guarda en un arca, como reliquias venerables, todo el traje doctoral, con muceta bordada, bonete y borla, el uniforme de jancero de milicianos nacionales y el uniforme de maestrante de Ronda.
Yo examiné con atencion é interés estos objetos, que, cediendo á nuestras súplicas, el ama Vicenta nos mostró con orgullo.
D. Juan Fresco, tan enemigo de las ilusiones, exhalando un suspiro y sin acritud alguna, me dijo aparte: —Esos objetos simbolizan las causas de la perdicion de mi sobrino politico. El traje de doctor es