- ¡Toma la copa y bebe de este vino que á tus labios ofrezco: nunca hubo de mezclarse con un corazón de hombre!
- ¡Pero el tiempo huye, alejándose de una amante que en vano se promete volver á ver al objeto de su amor!
- ¡Cuántas noches pasé bajo la luna velada por la tempestad, con los ojos fijos en las ondas oscuras del Tigris!
- ¡Cuántas noches vi à la luna desaparecer por Occidente, con la forma de un alfanje de plata, en las aguas purpureas!
Cuando hubo acabado de cantar, calló la voz, y los instrumentos de cuerda continuaron solos en sordina acompañando los ecos aéreos y sonoros. Y el califa, maravillado y entusiasmado, encaróse con Abu-Ishak, y dijo: ¡Por Alah, que nunca of nada semejante!> Y dijo al dueño de la vivienda: «¿Está en verdad enamorada y separada de su amante la poseedora de esa voz?» El aludido contestó: «¡No! ¡su tristeza depende de otra cosa! ¡Podría, por ejemplo, obedecer á que esté separada de su padre y de su madre, y por eso cantara así acordándose de ellos!» Al-Rachid dijo: ¡Muy asombroso es que el haberla separado de sus padres suscite semejantes acentos!» Y miró por primera vez atentamente à su huésped, como para leer en su rostro una explicación más admisible. Y vió que aquél era un joven con facciones de una gran