pureza y de plata virgen. Y la amó con un amor grande, y levantándose, la tomó su virginidad, y la encontró intacta y sin perforar. Y se regocijó y se deleitó en extremo con ello; y pensó: ¡Por Alah! ¿no es cosa prodigiosa que los diversos mercaderes ha- yan dejado intacta la virginidad de una joven tan bella y tan deseable?> Y de tal manera se aficionó el rey á su nueva esclava, que abandonó por ella a todas las demás mujeres de palacio y á las favoritas y los asuntos del reino, y se encerró con ella un año entero, sin cansarse ni por un momento de las deli- cias nuevas que descubría allí cada día. Pero, con todo, no consiguió arrancarle una palabra ó un mohin de asentimiento, ni interesarla en lo que hacía con ella y alrededor de ella. ¡Eso fué todo! Y ya no sabía él cómo interpretar aquel silencio y aquel mutismo. Y ya no esperaba el hablar con ella por más recursos á que acudiese. Pero, un dia entre los días, estaba el rey senta- do, como de costumbre, junto à su bella é insensi- ble esclava, y su amor era más violento que nunca, y le decía: Oh deseo de las almas! joh corazón de mi corazón! ¡oh luz de mis ojosi ¿es que no sabes el amor que siento por ti, y que por tu belleza he aban- donado á mis favoritas, á mis concubinas y los asuntos de mi reino, y que lo hice con gusto, y que estoy lejos de arrepentirme de ello, además? ¿No sabes que te he guardado como si fueras lo único que me corresponde y lo único que me agrada de todos los bienes de este mundo? ¡Y hace ya más Biblioteca Valenciana (Generalitat Valenciana)
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Apariencia