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Página:Las mil noches y una noche v12.djvu/161

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HISTORIA DE FLOR-DE-GRANADA

poseído de espanto y de dolor, hasta el punto de que parecia que se iba á morir. Pero la reina Flor- de-Granada, lejos de mostrarse asustada ó afligida por semejante cosa, dijo al rey con seguro acento: ¡Oh rey del tiempo! no te desesperes por tan poco y estate sin ningún temor por tu hijo, pues yo, que sin duda quiero á ese niño mucho más que tú, es- toy tranquila sabiendo que se encuentra con mi hermano, el cual no hubiera hecho lo que acaba de hacer si el pequeño fuese á sufrir la menor in- comodidad ò à enfriarse ó á mojarse solamente. ¡Ten la seguridad de que el niño no corre ningún riesgo ni peligro por parte del mar, aunque sea tuya la mitad de su sangre! Porque á causa de la otra mitad de su sangre, que es mía, puede impu- nemente vivir en el agua como en la tierra. ¡No te alarmes más, por tanto, y persuadete de que mi hermano no tardará en volver con el niño en buena salud! Y la reina Langosta y las jóvenes parientes del niño confirmaron al rey las palabras de su es- posa. Pero el rey no empezó á calmarse hasta no ver que el mar se conmovía y agitaba y que de su seno entreabierto salía con el pequeñuelo en brazos el príncipe Saleh, que de un salto se elevó por el aire y entró en la sala superior por la misma ventana por donde había salido. Y el pequeño estaba tan tranquilo como si se hallase en el regazo de su ma- dre, y sonreía cual la luna en su décimocuarto día. Al ver aquello, el rey se tranquilizó por com- pleto y quedóse maravillado; y el príncipe Saleh le Biblioteca Valenciana (Generalitat Valenciana)