PERO CUANDO LLEGÓ LA 540." NOCHE Ella dijo: ...A la sazón se apearon de sus caballos los mik guerreros, desenvainaron sus espadas y se preci- pitaron en masa, detrás del príncipe Saleh, en la Bala del trono….. En cuanto al rey, cuando vió entrar con estré- pito aquel torrente súbito de guerreros enemigos que se esparcian como las tinieblas de la noche, no perdió la serenidad, y gritó á sus guardias: ¡Sue, y á ese macho cabrio y á su rebaño de cobardes! ¡Y que estén más cerca de su cabeza vuestras es- padas que de sus lenguas su salival Y al punto lanzaron los guardias su grito de guerra: ¡Paso á Salamandral. Y los guerreros de Saleh lanzaron su grito de guerra: <Paso á Saleh! ¡Y se abalanzaron y chocaron ambos ban- dos cual las olas del mar tumultuoso! Y el co- razón de los guerreros de Saleh era más firme que la roca, y sus espadas veloces se pusieron á cumplir los designios del Destino! ¡Y Saleh el valeroso, el héroe con corazón de granito, el jine- te de la espada y de la lanza, heria cuellos y atravesaba pechos con un impetu que derribaria las rocas de las montañas! ¡Oh, qué refriega más © Biblioteca Valenciana (Generalitat Valenciana)
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