ra Mirta, y le dijo: ¡Coge á este pájaro, que es el sobrino del mayor enemigo de mi padre, de ese Sa- leh el alcahuete que combatió á mi padre, y llé- vale á la Isla Seca, que no está lejos de aquí, á fin de que se rauera de sed y de hambre!...
En este momento de su narración, Schahrazada
vió aparecer la mañana, y se calló discretamente.
PERO CUANDO LLEGÓ LA 542. NOCHE
Ella dijo:
....¡Coge & este pajaro, y llévale à la Isla Seca, á fin de que se muera de sed y de hambre!>
¡Eso fué todo!
Porque la princesa Gema se había mostrado tan graciosa con Sonrisa-de-Luna sólo para acercarse á él sin inconveniente y poder de tal modo meta- morfosearie en pájaro destinado à morir de inani- ción, vengando así á su padre y á los guardias de su padre. ¡Y he aquí lo referente á ellal
¡Volvamos ahora con el pájaro blanco! Cuando la servidora Mirta, por obedecer á su ama Gema, le cogió á pesar de los aleteos desesperados y de los gritos roncos que el animal lanzaba, sintió lás- tima de él y no tuvo valor para transportarle á la Isla Seca, donde le esperaba una muerte tan cruel.