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Página:Las mil noches y una noche v12.djvu/32

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LAS MIL NOCHES Y UNA NOCHE

PERO CUANDO LLEGÓ LA 500. NOCHE

Ella dijo:

...Al ver aquello, aunque ignoraba las virtudes temibles del tal anillo talismánico, que era preci- samente el que se le salió del dedo al rey cayendo al mar, y sin que diese gran importancia à la cosa, Abu-Sir cogió el anillo, que le correspondía por de- recho propio, y se lo puso en un dedo..

En aquel momento llegaron los dos mozos abas- tecedores de la cocina del rey, y le dijeron: <¡Oh pescador! ¿puedes decirnos qué le ha pasado al ca- pitán del puerto que a diario nos entrega el pesca- do destinado al rey? ¡Hace ya mucho tiempo que le esperamos! ¿Por qué lado se ha ido?, Abu-Sir contestó, extendiendo la mano hacia ellos: <¡Se fué por aquel lado!> Pero en el mismo momento salta- ron de sus hombros las cabezas de los dos mozos y rodaron por el suelo con sus propietarios.

Era el relámpago lanzado por el anillo que lle- vaba Abu-Sir quien acababa de matar á los dos mozos abastecedores.

Al ver caer privados de vida á ambos mozos, se preguntó Abu-Sir: «¿Quién pudo hacer saltar así sus cabezas?> Y miró á su alrededor por todos la-