Ir al contenido

Página:Las mil noches y una noche v12.djvu/37

De Wikisource, la biblioteca libre.
Esta página no ha sido corregida
35
HISTORIA DE ABU-KIR Y DE ABU-SIR

cer á Abu-Sir, pues por su parte él estaba seguro de todo, hizo llamar al portero del khan y á los aprendices; y después del interrogatorio, todos con- firmaron las palabras del barbero, agravándolas más con sus revelaciones acerca de la conducta deshonrosa del tintorero.

Tras de lo cual, gritó el rey á los guardias: ¡Que me traigan al tintorero sin nada à la cabe- za, descalzo y con las manos atadas á la espalda!> Y al punto corrieron los guardias á invadir el al- macén del tintorero, que á la sazón estaba ausen- te. Le buscaron, pues, en su casa, donde hubieron de encontrarle sentado saboreando el goce de los placeres tranquilos y soñando sin duda alguna con la muerte de Abu-Sir. Y he aqui que se precipita- ron sobre él, quién dándole puñetazos en la nuca, quién puntapiés en el trasero, quién cabezazos en el vientre, y le pisotearon y le quitaron la ropa, excepto la camisa, y descalzo, sin nada á la cabe- za y con las manos atadas á la espalda, le arras- traron hasta el trono del rey. Y Abu-Kír við á Abu Sir sentado à la diestra del rey, y al portero del khan de pie en la sala, con los aprendices de la tintorería á ambos lados. ¡En verdad que lo vió todo! Y el terror le obligó á hacer lo que hizo en medio de la sala del trono, porque comprendió que estaba perdido sin remedio. Pero ya el rey le de- cía, mirándole atravesado: ¡No puedes negar que está ahí tu antiguo compañero, el pobre á quien robaste, despojaste, maltrataste, abandonaste, pe-