camellero traidor que abandonó al rey Daul'makán sobre el montón de estiércol á la puerta del ham- mam!» Y de pronto el rey Kanmakán se levantó y dijo: <<¡Se debe devolver mal por mal, y duplicado! ¡Si no, aumentaría el número de impí s y malhe- chores que infringen las leyes! ¡Y para los malos no debe haber piedad en la venganza, pues la pie- dad como la entienden los cristianos es virtud de eunucos, enfermos é impotentes!» Y el rey Kanma- kán, con su propia mano, de un solo tajo hizo de un camellero dos. Luego mandó á los esclavos que en- terraran el cuerpo según los ritos religiosos.
Entonces los dos reyes dijeron al chambelán: ¡Que entre ahora el beduino!»
En este momento de su narración, Schahrazada vió aparecer la mañana, y se calló discretamente.
PERO CUANDO LLEGÓ
LA 145.a NOCHE
Ella dijo:
Entonces los dos reyes dijeron al chambelán: <¡Que entre ahora el beduino!» Y fué introducido el beduino. Pero apenas apareció por la abertura de la puerta su cabeza de bandido, cuando la reina. Nozhatú exclamó: «¡Ese es el beduino que me ven-