todavía son motivo de controversia. Así, el pretendido cantiverio niégalo Fenestela (1), y con buenas razones, pues si, como observa este escritor, Terencio nació terminada la segunda guerra púnica y murió antes de comenzarse la tercera, ¿quién pudo hacerle prisionero?
Sólo cabe pensar en los Númidas ó en los Gotas. Y entonces, ¿cómo vino Terencio á poder de un general romano, si es sabido que entre Romanos y Africanos ningún trato existía antes de la destrucción de Cartago? No falta quien ha creído salvar esta dificultad imaginando que cayó en manos de los piratas y que éstos le vendieron á algún mercader de esclavos, de quien le recibió el senador Terencio. Pero los reparos de Fenestela tienen cco en la crítica, y un escritor moderno, Salvator Betti, en su disertación In C. Suetonii Tranquilli vitam Terentii sostiene que este poeta ni fué de África ni siervo.
Afer, dice Betii, es un cognomen (sobrenombre), y no un derivativo de patria, y puede venir del color, como Albus, Rufus, Flavus, etc. Muchos se llamaron Afri en Roma, sin ser de Africa, como el cónsul Senecio Memmius Afer, que se menciona en una inscripción de Tivoli, el orador Domitius Afer, de quien nos babla Tácito, Elius Adrianus Afer y otros. Además, el prnomen Publius del poeta no pertenece al senador Terencio Lucano, pucs no hay ningún senador que le llevara. Fuera de esto, ningún escrit or antiguo llama esclavo á Terencio, antes (1) Vid. SUET. in P. Terentii vita, apud Donat.