que traían el agua de las montañas y las repartía en los campos sembrados, como así mismo de dividir las tierras equitativamente entre sus vasallos dejando ó haciendo labrar en cada distrito una gran área para el mantenimiento de las viudas, los mendigos y los soldados.
Después de hacer todo esto y muchas otras cosas notables, el Inca Viracocha mandó levantar un gran templo á la memoria de su tío, la fantasma, é hizo construir dentro de él una figura en piedra que representaba al aparecido.
Ordenó que 30.000 hombres de guerra se pusiesen sobre las armas y salió á la conquista de nuevas tierras por el norte.
De Viracocha y Mama Runtu (huevo, así la llamaron porque era muy blanca) nació Pachacutec ó Titu Manco Capac.
Pachacutec, quiere decir el que transforma el mundo y dicen de este monarca que fué gran filósofo y profundo pensador, atribuyéndole las siguientes máximas que no debemos dejar pasar por alto, pues ellas revelan el grado de cultura y civilización á que alcanzaron aquellas sociedades.
El rey no manda mientras que sus súbditos no le obedecen de buena voluntad.
La envidia es carcoma que roe y consume las entrañas.
La embriaguez, la ira y la locura, no se diferencian más que en que las dos primeras son