civilización las naciones bárbaras que por todas partes lindaban con sus vastos dominios.
A ese efecto mandó levantar un formidable ejército, dirigiéndose con él al Norte y sometiendo muchos pueblos entre los que debe contarse principalmente el reino de Quitu, cuya conquista había sido emprendida por Tupac Yupanqui.
Cuando Huayna Capac era príncipe casó con su hermana mayor, de la que no tuvo familia, y esto alarmó grandemente á la corte, pues desesperaban de que este monarca tuviera sucesor en la forma en que lo habían tenido todos los Incas antepasados.
En esa situación estaban los negocios de familia cuando el Príncipe fué á la conquista de Quitu, que duró cinco años, y prendado de la belleza y hermosura de la hija del soberano de aquel reino, se desposó con ella.
Vuelto Huayna Capac al Cozco con su ejército á dar cuenta á su padre de las conquistas practicadas por el norte, casó nuevamente con su hermana segunda Raxa Oello de la que nació Huascar miéntras que la princesa de Quitu daba á luz á Atahualpa.
Así nacieron estos dos monarcas, cuyo poderío y grandeza debía ser la causa de la división y ruina del poderoso Imperio de los hijos del Sol.
Huayna Capac amaba entrañablemente á Atahualpa y á su madre la princesa de Quitu que se mantenía en aquella ciudad con los fueros de reina y soberana.
Huascar crecía en la corte y era el heredero del trono del Cozco, pero indudablemente no contaba con el mayor cariño de su padre, que pensó en divi-