blemente á la roca, el cansancio que ellos tuvieron.
A la Piedra cansada, la llaman también Calla Cunchuy, en conmemoración del último arquitecto que dirigió la obra de la fortaleza; y esta leyenda histórica, ha sido narrada por los Amautas, escrita y comprobada por los historiadores de Indias que visitaran el Perú en el siglo XVI.
Es lástima grande que los que sometieron á sus leyes el poderoso imperio de los Incas, con el solo esfuerzo de su valor y arrojo, no hayan conservado después ese baluarte y todas las obras jigantescas que caracterizaban la civilización Incásica; pues la magnificencia, la grandeza y el poder del vencido, hubieran servido en los siglos venideros de galardón eterno, que patentizase el varonil esfuerzo de los conquistadores.
