rales riquezas. Tanto que viendo el Rey Abimelech el acrecentamiento de su estado, le mãdo personalmente, que se fuesse de sus tierras: pues mas poderoso era el enellas, siendo aduenedizo, y acogido, que no lo era el, siẽdo Rey dellas, y natural señor, recelando Abimelech, q̃ no le ocupasse Isaac su reyno, y no se alçasse conel. Quando entẽdio el Patriarcha lo q̃ le dixo el Rey, sin esperar segũdo mandamiento, alço su Real, y caminó hazia las partes de Bersabee. Llegando a ellas, mando abrir los pozos que hizieron los criados de su padre, quando por alli biuia: los quales auian cegado los Philifteos, despues dela muerte del esforçado caudillo Abraham. Quiso tambien, q̃ aquellas antiguas cisternas, tuuiessen los mismos nombres que antes solian tener: pero como esto supierõ los Palestinos, tomaron sus armas, y acudierõ alos pozos, para impedirle el vio del agua, pretendiendo que suya era. No se adurmieron los caualleros dela mesnada de Isaac, en acudir a defenderla: tanto que vuo sobre ella grandes, y muy reñidas escaramuças: tales que conlas muertes delos guerreros, algunas vezes conuertian en sangre las aguas por quien lidiauan. A esta causa nombro Isaac al primer pozo que abrieron, el pozo del Engaño: pues pẽso que lo abriria en paz, y no le auino assi. Nombro tambien al pozo segundo, el pozo dela Inimicia: pues tambien la vuo entre el, y los Palestinos, como al abrir del primero. Mando despues abrir el otro pozo, pero como vierõ los Palestinos que no les yua bien enlas escaramuças pasladas, no le hizieron resistencia, por lo qual mando, que aquel pozo terce
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Apariencia