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PRÓLOGO Y DEDICATORIA[1]

Labor improbus omnia vincit
La perseverancia vence toda dificultad


La Obrita que bajo el título de «Los Shelknam-Indígenas de la Tierra del Fuego, etc.» presentamos al Público, es una breve colección de voces, que oímos pronunciar a nuestros Neófitos Fueguinos, desde que en 1892 empezamos a tratarlos. Esta voces han sido recogidas de su boca misma observándoles prolija y detenidamente los movimientos que hacían, las mueca de la boca, las señas de los ojos y de todo el rostro, no menos que los ademanes de las manos y de todo el cuerpo, producidos en el neto de pronunciarlas.

Noto estos detalles para que se entienda la dificultad que nosotros también encontramos para aprender algo de esta Lengua tan completamente nueva y diferente de las nuestras latinas. Probablemente un Nórdico con menos esfuerzo que nosotros, dada las mismas aptitudes y buena voluntad, la aprendería mejor y más fácilmente, por cuanto la lengua Fueguina por su pronunciación fuerte gutural y aspirada mucho se parece a las del Norte de Europa.

Nosotros desando vivamente salvar esta raza de su total exterminio, al

que ye desde entonces la veíamos correr, no tan solo por la atroz persecución que les hacían los blancos civilizados, sino y más por su propia constitución física, que pronto nos dió a entender viciada e imposibilitada para resistir a la civilización, teniendo ya inoculado el germen de su disolución. Viéndonos impotentes para detener el golpe fatal que acabaría con su cuerpo, nos estudiamos entonces

  1. Advertencia.— Adviértase ante todo que la Lengua Ona nunca fué escrita, si se exceptúan algunas que otras palabras que se encuentran en relaciones de viajeros antiguos y modernos. Inoportuno empero sería pretender que el modo con que por primeros venimos presentando escrita esta lengua, hablada por un Pueblo, que está por desaparecer ya, cuando recién se había conocido, fuera todo correcto en su verdadero sentido, y tal que dejase plenamente satisfecho a los que a esta Obrita acudiesen ávidos de conocerla. No, tal pretensión no la tenemos nosotros, y mucho menos. Lo que sí, permítasenos decirlo, nos parece haber hecho una Obra buena, y, así como la presentamos, sea cual fuera, podrá ser útil a los estudiosos amantes de las Lenguas de los Pueblos Salvajes. Inoficioso por tanto será pedir a los que, tendrán la cortesía de leernos la amabilidad de disimularnos los impropios que, a pesar nuestro, podrán encontrar tanto en las dicciones como en el modo de expresarnos.