Ah, ah!Y el hombre aproxima su asiento y abre unos ojos muy grandes.
—Si, alfalfa. Verá qué potrero de alfalfa vamos a hacer. También vamos a construir, un sistema de canalización y de drenaje para secar los bañados, porque yo no creo en la eficacia de las obras de desagüe que construye el gobierno.
Sandalio siente que lo llaman a su juego y se apresura a intervenir: —Ahí tiene usted, don Panchito; yo tampoco creo. Eso de los canales de desagüe debe de ser algo que ha inventao el gobierno pa sacar plata & verdá?
Don Panchito trata entonces de corregir lo que ha dicho con maquinal escepticismo.
—No dice, es bueno... es una obra grande; pero será para después el resultado, para de aquí a muchos años...
—¿Dicen que ya han cavao mucha zanja?
—Sí, pero tardarán. Lo que yo quiero hacer es para ahora, para desagotar La Florida en pocos meses. ¡Oh, el invierno que viene no se van a ahogar las ovejas como antes !
a¡ Cómo sabe el patroncito !», piensan los otros al oirlo; «¡ cómo sabe este mozo !» El joven recapacita un momento, y luego agrega con voz grave; —¡Ah! también voy a poner una lechería