III. LOS CHANGOS DE COQUIMBO I ATACAMA
Referimos aquí a los pueblos históricos que han habitado el litoral de estas provincias despues de la conquista, aun cuando es fuera de duda que lo ocuparon por mucho tiempo ántes de esa fecha.
Es evidente que se trata de un pueblo mezclado que probablemente debe su oríjen a varias fuentes. No presenta un tipo fijo pero tiene algunos caractéres distintivos i constantes.
En jeneral los cráneos de este pueblo son mesati o sub-braquicéfalos, variando sus índices entre 75 i 82. El occipital es algo protuberante, la frente ancha pero huyente (en los vivos parece mas angosta de lo que realmente es, a causa de que el pelo crece mui bajo sobre las sienes). La cara es mui ancha i huesuda, i los arcos superciliares i la glabela mui pronunciados. El esqueleto nasal se destaca fuertemente, i la escotadura se encuentra bastante hendida. La mandíbula es fuerte i echada hácia adelante, siendo el menton algo cuadrado. Su índice orbital es variable, como lo es tambien el índice nasal, ya leptorrino (46) ya platyrrino (52).
La estatura de este pueblo es tambien baja, como la de todos los pueblos del litoral. Para los hombres es mas o ménos 1.62 metros i 1.48 metros para las mujeres.
El tronco es largo i bien desarrollado, los miembros relativamente cortos, pero no tan fornidos como entre los araucanos del sur.
Su color es moreno oscuro, pero no cobrizo; mas bien tostado. El pelo es negro, liso i tieso. Ahora lo cortan pero antes deben haberlo usado hasta los hombros. Las mujeres o lo dejan suelto, o bien en dos trenzas. Los ojos son pequeños, pardos oscuros casi negros. La nariz es prominente, grande i carnosa, ancha en las ventanillas, pero nunca aguileña, jeneralmente recta. La boca es grande, los carrillos anchos pero no mui salientes.