Página:Mitos y fantasías de los aztecas.djvu/67

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antropológicas, etnográficas, culturales e históricas de los pueblos invadidos, aliados y enemigos, están escritas a partir de una ignorancia total de la verdadera historia, filosofía, religión, no solo de los mexicas, sino de toda la civilización del Anáhuac. Cortés no era un investigador del renacimiento, en cambio era un hombre sin escrúpulos, cínico e inclinado a la mentira, la intriga y la simulación.

Que quemó las naves para demostrar su valor y decisión. Este es uno de los mitos más usuales. Totalmente falso. Antes de llegar a Veracruz, Cortés estaba enfrentando el inicio de un motín por los hombres cercanos a la causa de Diego Velázquez, debido a la traición a la ley de Cuba, el gobernador y los inversionistas. Debemos de recordar que era una expedición para solo “rescatar oro” y que no eran soldados pertenecientes a un cuerpo disciplinado y monolítico. Eran un puñado de ambiciosos filibusteros que iban en pos de riqueza obtenida a partir de atacar, someter y robar. Que inversionistas habían puesto parte de su riqueza, pertrechando y avituallando a la expedición, y que algunos además, venían personalmente en la expedición, jugándose su fortuna y la vida misma.

Como el malestar crecía y la mayoría empezaba a compartir la idea de regresar a Cuba y entregar a Cortés a la ley, y que el gobernador les nombrara un nuevo y legal capitán, Cortés decidió quemar las naves para que no hubiera la posibilidad de regresar a Cuba y entregarlo a la ley. Así que después de

quemar las naves inició el camino hacia Tenochtitlán.

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