—» Seguidamente empieza el testigo á declarar y dice que Musolino mató á Marte con el auxilio de Jati y De Lorenzo. Cuando Marte cayó víctima de las tres primeras balas, Musolino se le echó encima y le dijo: «La sangre de Musolino se pagas. Y le disparó á quemarropa otros dos tiros. Presenciaron la escena Favasulo y Morabito.
A una pregunta del abogado Tripepi contesta que por una carta que Roque Perpiglia escribió a su hermano An tonio, supo que Musolino estaba furioso contra él, y sobre todo contra Antonio, por la cuestión del opio en los macarrones.
Costa. —¿Fué usted alguna vez confidente de la policía?
Testigo.—No; nunca.
Musolino (con ironía).—Oh, éste es un joven honradol Costa. ¿Fué el testigo por encargo de su hermano Antonio á llamar al delegado Wenzel para que fuese á poner sitio á la cueva Mingioja?
Testigo. Si; llevé una carta de mi hermano.
Costa. ¿Con quién encontró usted á Wenzel?
El testigo tarda en contestar, y como el fiscal señor Sansone le dice algo en voz baja, se produce un escándalo infernal, pues los abogados acusan al Ministerio Público de servir de apuntador á los testigos.
El fiscal (Sansone).—Nada tengo, que apuntar y nada apunto.
Los abogados siguen protestando á pesar de las obser vaciones del presidente.
Ruffo. ¿Cuando fué detenido Musolino en Acqualagna dónde estaba usted?
Testigo. En Reggio, con mi hermano.
Ruffo. Y en Reggio ¿vivían ustedes dos á costa de la policía?
Testigo. No señor; y ruego al letrado que no me ofenda.
Presidente. Calmese usted y retírese.
Musolino. ¡Que no se vayal Pido la palabra.