armada, en tanto, se movía para detener á Musolino, que había escapado de la cárcel de Gerace. Fava, que es un hombre obligado á vivir en el expedienteo y que quería á toda costa reconquistar el poder, aprovechó la ocasión que se le ofrecía entonces para ver si podía derrotar al partido contrario. Más que ocuparse en hacer arrestar á Musolino se preocupaba en hacer ver que si no se cogía á éste era por influencia del partido opuesto y en demostrar la necesidad de la disolución del municipio, afirmando que sólo él habría tenido desde la alcaldía la autoridad necesaria para lograr la captura del bandido.
»A tal punto llegó el cinismo de Fava, que habiendo sido agredido á puñaladas por Jati y De Lorenzo, no atribuyó el hecho á mandato de Musolino, sino al partido local que le era contrario.
»Tanto se apasionaron los ánimos con este modo de proceder, que el partido opuesto á Fava hizo de la supuesta inocencia de Musolino un arma contra él á fin de presentar á Fava como un hombre indigno, capaz de hacer condenar á un inocente. El rumor que nació en Santo Stéfano se extendió á los demás pueblos, hasta el punto de que para hacer más romántica y pintoresca la historia de.
Musolino se añadieron á ella varias mentiras, como por ejemplo la de que ol oir la condena de Musolino una de sus hermanas habia muerto en la sala de la Audiencia.
Por muchas y muy complejas razones, el rumor se abrió paso y se hizo la leyenda. Pero tengo el convencimiento de que los partidos fueron tan contrarios á la condena de Musolino como eficaces para formar la leyenda de la inocencia».
Tripepi hace algunas preguntas y se levanta la sesión.
SESIÓN DÉCIMO SÉPTIMA.—7 DE MAYO Sigue el interrogatorio de testigos Apenas reanudada la vista es llamado nuevamente el