Ir al contenido

Página:Musolino. Su vida y su proceso. 1902.pdf/295

De Wikisource, la biblioteca libre.
Esta página no ha sido corregida
— 291 —

ciado; vivía á menudo con prostitutas y no sé dónde comia ni dónde dormía, porque no tenía domicilio fijo.

Musolino.—Repito que el gendarme Zitelli ha hablado por sugestión del capitán Viola, y deploro más que nunca, no tener aquí mis abogados de confianza.

Presidente. Es cháchara inútil; porque la defensa de usted está aquí muy dignamente representada; advirtióndole que en breve vendrá el letrado señor Spizzirri que conoce prácticamente su país y perfectamente la causa que se debate.

Continúa el interrogatorio de testigos, oyéndose los de descargo de Jati.

La testigo María de los Angeles Morabito contesta á todas las preguntas del presidente diciendo: «No sé, no sé nada, signor padrone.» También la testigo María de los Angeles Mariano empieza diciendo que no sabe nada; pero acaba diciendo que Jati y Zirilli eran amigos, y que Zirilli no profirió nunca amenazas contra la familia Musolino.

Ludovico Fortunato dice que tuvo á Jati á su servicio durante dos años y que estuvo siempre satisfecho de él, tanto que le daba 25 centimos al día más que á los otros.

Amelio Romeo repite que en Santo Stéfano no existió nunca la pirateria. Habla bien del sargento Bellis y el presidente llama á éste para carearlo con Romeo.

Bellis confirma que la piratería no solo existia en Santo Stéfano, sino que era poderosa.

Romeo protesta con energía contra la afirmación de Bellis.

Se llama al sargento Boeri, quien repite cuanto dijo Bellis, añadiendo, que el mismo Romeo sabe perfecta—mente que existe la piratería en su país..

—Precisamente, añade, el mismo Romeo me dijo que la piratería fue importada á Santo Stefano por algunos obreros procedentes de Catanzaro que fueron alli para trabajar en la construcción del ferrocarril de Eboli—Reggio.