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Página:Musolino. Su vida y su proceso. 1902.pdf/345

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da la palabra al Fiscal para la continuación de la acusación.

Mientras empieza a hablar se desencadena una furiosa tempestad y la robusta voz del Fiscal va acompañada durante más de cinco minutos por una serie continuada de truenos.

La Sala ofrece un espectáculo imponente.

El fiscal pasa á la tercera parte de la acusación, es de: cir á la consciencia, á la inteligencia, á la responsabilidad completa de Musolino y al examen de los dictámenes médicos.

Defiende y sostiene la escuela clásica italiana combatiendo la antropología, la cual será la escuela de lo porvenir cuando, no confunda el vicio con la locura, el delito con el mal.

Se ha dicho que Musolino está loco y algunos dijeron que es un delincuente nato. Pero basándose en la misma ciencia se ha dicho más tarde que no es loco ni delincuente nato.

»Han dicho que era un epiléptico, pero no se ha demostrado de un modo absoluto que sufriera ataques epilépticos, y si se quiere dar esto también como probado, es cierto también que de cinco años á esta parte Musolino no tuvo ataque alguno de epilepsia. Por lo demás no nos interesa saber si, es ó no epiléptico. Digamos que sí; pero en este caso hemos de convenir en que la epilepsia no es sinónima de la locura. Es el crimen que debe llamarse epiléptico. Las condiciones esenciales del epiléptico son: carencia de causal y desproporción; inconciencia y anamnesia, recuerdo confuso.» El fiscal examina el dictámen médico de la defensa, la cual, dice, ha encontrado una nueva forma de locura por epilepsia consistente en el concurso de un determinismo de un carácter epiléptico en la ejecución de los crímenes.

»Semejante forma era desconocida hasta hoy porque