un cantor popular en el mejor sentido, esto es, que sus cantos lleguen al pueblo y hallen eco entre los hombres para quienes han sido escritos.
Pero Carducci no pudo ser nunca un poeta del pueblo. Su tendencia literaria de rehabilitar los viejos metros latinos no podía echar raíces entre las masas, embriagadas en ese entonces por la poesía fogosa del "resorgimento". Cantó en metros clásicos las pasadas glorias y el nuevo esplendor italiano, pero su voz no hallaba eco entre las muchedumbres. Quien calificaba al cristianismo de bárbaro e inhumano, quien decía del romanticismo que era una traición a la patria no podía ser popular. Pero su intento de exhumar las formas clásicas de la poesía si bien le dió un renombre momentáneo no logró hacerle perdurar su nombre. Los mismos poetas jóvenes de Italia que le imitaban, bien pronto tuvieron que dejarle y seguir caminos nuevos: su espíritu joven no podía contenerse dentro de los viejos moldes, perfectos, simétricos, cuanto artificiosos y fríos.
En 1906 mereció los honores del Premio Nobel. Dos años antes el Parlamento votó a su favor una pensión vitalicia de 12.000 liras anuales. Fué el poeta nacional de Italia, error este de los italianos, según Giovanni Papini, que necesitan siempre tener su poeta nacional...
Josué Carducci que falleció el 16 de febrero de 1907, había nacido en la Toscana el 27 de julio de 1836.
La versión castellana de "Nuevas Rimas" que hoy ofrecemos a los lectores de LOS POETAS es una de las más perfectas y equilibradas. Traducir a Carducci es tarea árdua y penosa. H. Giner de los Ríos ha re-crea de con éxito evidente las poesías del poeta de la terza Italia.