de verse. En cuanto á historia y costumbres, mil desaciertos, ningun asomo de regularidad dramática. Algunos pasages estan escritos con bastante facilidad y decoro, otros desaliñados, otros de estilo enigmático y gigantesco. La de Los mártires de Toledo y tejedor Palomeque no es mejor. Cuchilladas, devocion, resistencias á la justicia, zelos, apartes, escondites, salir y entrar sin saber á qué, requiebros, locuras, chocarrerías, bravatas, naufragio, martirio, bautismo ridículo. La escena es en Toledo, en Málaga y en Argel.
El estilo desigual, nunca oportuno, á veces energúmeno, á veces ratero y chavacano.
Un sastre llamado don Juan Salvo y Vela, eligiendo el camino mas breve de agradar al patio mediante el auxilio de los contrapesos y las garruchas, publicó la comedia de El mágico de Salerno Pedro Vayalarde, , y tanto aplauso tuvo, y tanto le solicitaron los cómicos y los apasionados, que dió libre curso á la vena poética; y en otras cuatro comedias que escribió con el mismo título, amontonó cuantos disparates le pidieron y algunos mas. Compuso despues un auto y varias comedias de Santos, todo por el mismo gusto, adquiriendo general estimacion entre las mugeres, los beatos y los muchachos.
Don Francisco Scoti de Agoiz, caballerizo de campo de S. M., heredó de su padre (de quien se ha heTOMO IIb