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Página:Obras de Leandro Fernández de Moratín - RAH (Tomo II - Parte I).djvu/41

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XXXVII
Prólogo.

representacion. Munuza de don Gaspar Melchor de Jovellanos; Jahel, de don Juan Lopez Sedano; Progne y Filomena, de don Tomas Sebastian y Latre, y otras de inferior mérito que se compusieron entonces, fueron ensayos plausibles de lo que hubiera podido adelantarse en este género, si sus autores hubieran merecido al gobierno mas decidida proteccion.

En la comedia nada se hizo, por mas que el público y los que habitualmente componian para el teatro, vieron indicado en las piezas traducidas que se representaban, cuál era el camino que debia seguirse para obtener el acierto en este dificil género de la dramática.

Don Ramon de la Cruz fue el único de quien puede decirse que se acercó en aquel tiempo á conocer la índole de la buena comedia; porque dedicándose particularmente á la composicion de piezas en un acto, llamadas sainetes, supo sustituir en ellas al desaliño y rudeza villanesca de nuestros antiguos entremeses, la imitacion exacta y graciosa de las modernas costumbres del pueblo. Perdió de vista muchas veces el fin moral que debiera haber dado á sus pequeñas fábulas; prestó al vicio (y aun á los delitos) un colorido tan halagüeño, que hizo aparecer como donaires y travesuras aquellas acciones que desaprueban el pudor y la virtud, y castigan con severidad las leyes. Nunca supo inventar una