esta es la encendió mi numen tímido, la que me ha inspirado, la que ha dictado modulaciones á mi ebúrnea cítara por espacio de cuarenta cinco años; porque yo tendria diez y y ocho y la mamada cuando resolví enamorarme de ella, y si mal no me acuerdo, voy á cumplir sesenta y cuatro para las vendimias.
Pero no siempre amarrado á la coyunda de amor, del crudo amor, que como llevo dicho vulneró mi corazon en los adolescentes años, he llorado desvíos, he manifestado inquietudes, he cantado sus breves y apetecidas victorias; no, que tal vez levantando mi voz á mayores objetos, al pulsar la acorde lira, alma del viento, me atreví á interrumpir la siempre acorde revolucion de los orbes celestes, causando universal trastorno en la naturaleza; y ved aqui, si quereis la prueba, unos cuatrocientos endecasílabos que compuse á la proclamacion de nuestro Soberano: dicen asi ni mas ni menos, favete linguis:
El dia diez y siete del corriente,
Á cosa de las nueve ó nueve y cuarto
De la mañana, se juntaron todos
Los señores que estaban convidados.
Y como era preciso, cada uno
Llevó á la fiesta su mejor caballo;
De manera que cosa mas lucida