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A MI PATRIA
Dos leones del desierto en las arenas,
de poderosos celos impelidos,
luchan, lanzando de dolor bramidos
y roja espuma de sus fauces llenas.
de poderosos celos impelidos,
luchan, lanzando de dolor bramidos
y roja espuma de sus fauces llenas.
Rizan, al estrecharse, las melenas,
y, tras nube de polvo confundidos,
vellones dejan, al rodar, caidos,
tintos en sangre de sus rotas venas.
y, tras nube de polvo confundidos,
vellones dejan, al rodar, caidos,
tintos en sangre de sus rotas venas.
La noche allí los cubrirá, lidiando. . . .
rugen aún. . . . cadáveres la aurora
sólo hallará sobre la pampa fría.
rugen aún. . . . cadáveres la aurora
sólo hallará sobre la pampa fría.
Delirante, sin fruto batallando,
el pueblo, dividido, se devora;
son leones tus bandos, ¡Patria mía!
el pueblo, dividido, se devora;
son leones tus bandos, ¡Patria mía!