habré de dar razón brevemente, tomando la narración de más arriba.
VIII. Antígono, que entre todos los sucesores y generales de Alejandro fué el que alcanzó mayor poder, adquirió para sí y para su familia el título de rey, y tuvo por hijo a Demetrio, de quien lo fué Antígono, por sobrenombre Gonatas, y de este otro, Demetrio, que habiendo reinado no largo tiempo, falleció, dejando un hijo, todavía niño, llamado Filipo. Temerosos de la anarquía, los próceres Macedonios dieron la autoridad a Antígono, primo del difunto, y uniendo con él en matrimonio a la madre de Filipo, primero le llamaron tutor y general, y después, habiéndole hallado benigno y celoso del bien común, le dieron el título de rey, apellidándole por sobrenombre Doson (1), como muy prometedor y poco cumplidor de sus promesas. Reinó después de éste Filipo, recomendándose como el que más de los reyes, a pesar de ser todavía mancebo; y ya se le atribuía la gloria de que restableciera a la Macedonia en su antigua dignidad, y que sería él solo quien contuviese el poder romano que amenazaba a todos; mas, vencido en una gran batalla cerca de Escotusa por Tito Flaminio, entonces bajó la cabeza e hizo entrega de todo cuanto tenía a los Romanos, dándose por muy contento con que no se le exigiera más. Hallóse luego mal con este estado, y creyendo que el reinar por (1) El que ha de dar.