Ir al contenido

Página:Ranz Romanillos - Vidas paralelas - Tomo III (1919-1921).pdf/248

De Wikisource, la biblioteca libre.
Esta página no ha sido corregida
240
 

vengan con el refrán de que el buen general debe morirse de vejez, o, a lo menos, morir viejo; pero cuando es de poca importancia el que se ha de sacar del vencimiento, y todo se pierde si el general cae, entonces nadie debe pretender de éste una hazaña peligrosa, que sería más bien de un soldado raso. Me ha parecido oportuno empezar por estas advertencias cuando voy a escribir las vidas de Pelópidas y Marcelo, varones eminentes, pero que perecieron por inconsideración; pues con ser ambos muy denodados en el pelear, ornamento uno y otro de su patria por sus brillantes mandos, y opuestos a los más terribles contendores, siendo éste, según se dice, el primero que quebrantó a Anibal, y habiendo aquél vencido en batalla campal a los Lacedemonios que dominaban en tierra y en mar, expusieron su vida con temerario arrojo por no haber tenido de sí mismos la debida cuenta, precisamente en el momento en que más necesidad había de su conservación y de su mando, que es por lo que, llevados de esta semejanza, hemos puesto en cotejo las vidas de ambos.

III. La familla de Pelópidas, hijo de Hipoclo, era, como la de Epaminondas, de las más ilustres de Tebas. Crióse con las mayores conveniencias, y entrando todavía joven en la administración de una casa opulenta, se dedicó desde luego a dar socorros a los necesitados que contemplaba dignos, para ser verdaderamente dueño y no esclavo de las riquezas, pues la mayor parte de los hom-