nada quiso recibir, sino que trató a los Samios como lo tenía resuelto, y estableciendo la democracia, dió la vuelta a Atenas. Rebeláronse los Samios inmediatamente; Pisutnes robó los rehenes, y empezaron a hacer disposiciones para la guerra. Tuvo otra vez Pericles que dirigirse contra ellos, que no estaban ociosos ni abatidos, sino muy alentados y resueltos a disputarle el mar.
Trabóse un terrible combate sobre una isla llamada Tragia, y Pericles alcanzó de ellos una ilustre victoria con cuarenta y cuatro naves, destrozando setenta de los enemigos, veinte de las cuales tenían tropas a bordo.
XXVI. Apoderándose del puerto inmediatamente después de la victoria y de haberlos perseguido, les puso sitio, y ellos en el modo que podían todavía tenían aliento para hacer salidas y pelear al pie de las murallas; mas sobreviniendo luego nuevas tropas de Atenas, quedaron completamente bloqueados, y Pericles, tomando sesenta galeras, salió con ellas al mar exterior; según los más, porque venían naves fenicias en socoIro de los Samios, y quería salirles al encuentro y combatirlas lo más lejos que pudiera; pero Estesimbroto dice que se encaminaba contra Chipre, lo que no es verosímil. Fuese cualquiera de estas dos su intención, pareció que no había andado cuerdo, porque mientras él seguía su viaje, Meliso el de Itagenes, varón dado a la filosofía, y que era entonces el general de Samos, despreciando el reducido número de las naves, o la