cautivando y anonadando sus ánimos por medio de la superstición; de donde principalmente se originó la opinión de haber sido instruído y educado por Pitágoras, que le fué contemporáneo; porque fué gran refugio para ambos, para el uno en la filosofía y para el otro en la política, su inmediación y trato con los Dioses; y aun se dice que aquel fasto y pompa exterior se tomó también de la misma conducta de Pitágoras. Porque parece asimismo que éste domesticó un águila, a la que paraba con ciertas palabras y la hacía venir volando sobre su cabeza; y en Olimpia mostró un muslo de oro, en ocasión de concurrir a aquellos juegos, con otros muchos artificios y acciones prodigiosas que de él se refieren, y con motivo de las cuales Timon el Fliaso (1) dijo: De entre los hombres quita a ese ambicioso de Pitágoras, diestro en embelecos, y en palabras profuso altisonantes.
El artificio de Numa era el amor hacia él de una Diosa o Ninfa de los montes, y el trato arcano que con él tenía, como ya se ha dicho, y su continuo comercio con las Musas, porque la mayor parte de sus vaticinios los refirió a las Musas, y enseñó a los Romanos a venerar más especial y magníficamente a una Musa, a la que llamó Tácita, como silenciosa o muda; lo que parece que es de quien recuerda y tiene en estima la taciturnidad Pitagórea. También sus establecimientos (1) Poeta que compuso sátiras en favor de los filósofos escépticos contra los dogmáticos. Vivió en el siglo IV, antes de J. C.