Ir al contenido

Página:Ranz Romanillos - Vidas paralelas - Tomo I (1919-1921).pdf/49

De Wikisource, la biblioteca libre.
Esta página no ha sido corregida
47
 

viso a ésta, que fué la más grave de cuantas cosas en él se reprenden, dicen no haber sido Teseo el que robó a Helena, sino que habiéndola robado Idas y Lynceo, y entregándosela en depósito, la retuvo, y no quiso restituirla a los Dióseuros (1) que la reclamaban; o de otro modo, que entregándosela Tíndaro, por temer a Enarsforoel de Hipocoonte, como por fuerza, se entregó de Helena todavía niña; pero lo más verosímil y confirmado con más testimonios es lo siguiente.

Pasaron ambos (2) a Esparta, y robando a esta doncella a tiempo que ejecutaba una danza en el templo de Diana Ortia, echaron a huir; y como los que fueron enviados en su seguimiento no hubiesen llegado sino poco más allá de Tegea, libres ya de miedo, y traspuestos del Peloponeso, hicieron pacto de que aquel a quien le tocase la suerte recibiría por mujer a Helena; pero éste había de ayudar al otro a proporcionarse otra boda. Echadas las suertes, conforme a este convenio, le tocó a Teseo, y entregándose de aquella doncellita, que todavía no estaba en sazón de casarse, la llevó a Afidnas (3), donde poniéndola al lado a su madre Etra, la entregó a un Afidnense amigo suyo, encargándole la tuviese en seguridad y la guardase de todos los demás. Dando después su asistencia a Piritoo, se dirigió con él al Epiro en busca de la hija de Aidóneo, rey de (1) Castor y Pólux, hermanos de Helena.

(2) Teseo y Piritoo, de quienes va hablando.

(3) Cerca de Atenas.