ban retribución pecuniaria de los clientes. Mas basta de estas cosas por ahora.
XIV. En el cuarto mes después de la fundación se verificó, como Fabio refiere, el arrojo del rapto de las mujeres. Dicen algunos que el mismo Rómulo, siendo belicoso por índole, y excitado además por ciertos rumores de que el hado destinaba a Roma para hacerse grande, criada y mantenida con la guerra, se propuso usar de violencia contra los Sabinos, como que no robaron más que solas treinta doncellas, lo que más era de quien buscaba guerra que casamientos; pero esto no parece acertado, sino que, viendo que la ciudad en brevísimo tiempo se había llenado de habitantes, pocos de los cuales eran casados, y que los más siendo advenedizos, gente pobre y obscura, de quienes no se hacía cuenta, no ofrecían seguridad de permanecer; y contando con que para con los mismos.
Sabinos este insulto se había de convenir en un principio de afinidad y reunión por medio de las mujeres, cuyos ánimos se ganarfan, le puso por obra en este modo: hizo antes correr la voz de que había encontrado el ara de un Dios que estaba escondida debajo de tierra: llamábanle al Dios Conso, o por presidir al consejo, porque aún ahera al cuerpo de consejeros llaman Consilio, y Cónsules a los primeros magistrados, como previsores; o por ser congregación ecuestre a Neptu no, porque su ara en el Circo máximo está siempre cubierta, y sólo se manifiesta en los juegos ecuestres; mas otros quieren que esto precisamen-