compasión, y dirigiendo ruegos a Hefestión, dijo aquél: "Pues si tan débil eras y de tan poco valor, joh, Filotas!, ¿por qué emprendías hechos tan arriesgados?" Muerto Filotas, envió inmediatamente a la Media orden de que se quitara también la vida a Parmenión, antiguo compañero de Filipo en las más de sus empresas; de los antiguos amigos de Alejandro, el único o el que más le había incitado a la expedición contra el Asia, y que de tres hijos que tenía en el ejército, de dos había visto la muerte antes, muriendo con el tercero.
Estos hechos hicieron terrible a Alejandro para muchos de sus amigas, y especialmente para Antípatro, el cual negoció reservadamente con los Etolios, comprometiéndose con ellos, y ellos con él, recíprocamente: porque los Etolios temían a Alejandro por la ruina y mortandad de los Eniadas, pues al saberla había dicho Alejandro que no serían los hijos de los Eniadas, sino él mismo, quien tomase venganza.
L.—De allí a breve tiempo ocurrió el lastimoso acontecimiento de Olito: para los que meramente lo oyen, más cruel que el de Filotas; pero para los que reflexionan sobre el tiempo y la ocasión, efecto más bien de desgracia del rey que de su voluntad y su intención, siendo la mala suerte de Clito la que en la ira y en la embriaguez proporcionó la causa, y sucedió de esta manera. Llegaron algunos trayendo al rey por mar frutas de la Grecia; éste, maravillado de su frescura y belleza, llamó a Clito con ánimo de mostrárselas y de