sejos de Arquelao, que trataba de contenerle, y aun reconviniendo en cierta manera a éste sobre la anterior batalla, como que sin traición no pc.dían haber sido deshechas tan considerables fuerzas. Mas Sila, que tuvo que retroceder a toda prisa, hizo conocer a Dorilao que Arquelao era hombre prudente y tenía experiencia de lo que era el valor romano, pues con sólo haber tenido con Sila unos ligeros encuentros cerca de Tilfosiofué ya el primero en no tener por conveniente que la contienda se decidiera en una batalla, sino que la guerra se alargase y se fatigase a Sila a fuerza de tiempo y de gastos. Mas, sin embargo de esto, dió cierta confianza a Arquelao el país de Orcomene, en que estaban acampados, por ser muy ventajoso, en caso de venir a las manos, para los que prevalecían en caballería; porque entre las llanuras de la Beocia es la más bella y la más espaciosa la que empieza en la ciudad de Orcomene, porque ella sola se dilata anchamente y está despejada de arboledas hasta las lagunas en que se pierde el río Melas, el cual, naciendo debajo de Orcomene, caudaloso y navegable desde su fuente, en lo que es único entre todos los ríos de la Grecia, tiene además la particularidad de que crece como el Nilo en el solsticio del verano, y lleva plantas semejantes a las de aquél, sino que no dan fruto ni llegan a la misma altura. No va tampoco muy lejos, sino que la mayor parte se pierde muy pronto en lagos ciegos y pantanosos, y después la otra parte, que es bien escasa, se
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Apariencia