Esta página ha sido corregida
GUSTAVO ADOLFO BECQUER
—Yo soy un sueño, un imposible,
Vano fantasma de niebla y luz;
Soy incorpórea, soy intangible;
No puedo amarte.—Oh, ven; ven tú!
Vano fantasma de niebla y luz;
Soy incorpórea, soy intangible;
No puedo amarte.—Oh, ven; ven tú!
XII
Porque son, niña, tus ojos
Verdes como el mar, te quejas,
Verdes los tienen las náyades,
Verdes los tuvo Minerva,
Y verdes son las pupilas
De las hurís del Profeta.
Verdes como el mar, te quejas,
Verdes los tienen las náyades,
Verdes los tuvo Minerva,
Y verdes son las pupilas
De las hurís del Profeta.
El verde es gala y ornato
Del bosque en la primavera.
Entre sus siete colores
Brillante el iris lo ostenta.
Las esmeraldas son verdes,
Verde el color del que espera,
Y las ondas del océano,
Y el laurel de los poetas.
Del bosque en la primavera.
Entre sus siete colores
Brillante el iris lo ostenta.
Las esmeraldas son verdes,
Verde el color del que espera,
Y las ondas del océano,
Y el laurel de los poetas.
Es tu mejilla temprana
Rosa de escarcha cubierta,
En que el carmín de los pétalos
Se ve al través de las perlas.
Rosa de escarcha cubierta,
En que el carmín de los pétalos
Se ve al través de las perlas.
— 26 —