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RIMAS
XXVI
Voy contra mi interés al confesarlo;
Pero yo, amada mía,
Pienso, cual tú, que una oda sólo es buena
De un billete del Banco al dorso escrita.
Pero yo, amada mía,
Pienso, cual tú, que una oda sólo es buena
De un billete del Banco al dorso escrita.
No faltará algún necio que al oirlo
Se haga cruees y diga:
"Mujer al fin del siglo diez y nueve,
Material y prosaica"... ¡Bobería!
¡Voces que hacen correr cuatro poetas
Que en invierno se embozan con la lira!
¡Ladridos de los perros a la luna!
Tú sabes y yo sé que en esta vida,
Con genio, es muy contado quien la escribe;
Y con oro, cualquiera hace poesía.
Se haga cruees y diga:
"Mujer al fin del siglo diez y nueve,
Material y prosaica"... ¡Bobería!
¡Voces que hacen correr cuatro poetas
Que en invierno se embozan con la lira!
¡Ladridos de los perros a la luna!
Tú sabes y yo sé que en esta vida,
Con genio, es muy contado quien la escribe;
Y con oro, cualquiera hace poesía.
XXVII
Despierta, tiemblo al mirarte;
Dormida, me atrevo a verte;
Por eso, alma de mi alma,
Yo velo mientras tú duermes.
Dormida, me atrevo a verte;
Por eso, alma de mi alma,
Yo velo mientras tú duermes.
Despierta, ríes, y al reir, tus labios
Inquietos me parecen
Inquietos me parecen
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