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RIMAS
XXXVI
Si de nuestros agravios en un libro
Se escribiese la historia,
Y se borrase en nuestras almas cuanto
Se borrase en sus hojas:
Se escribiese la historia,
Y se borrase en nuestras almas cuanto
Se borrase en sus hojas:
Te quiero tanto aún, dejó en mi pecho
Tu amor huellas tan hondas,
Que sólo con que tú borrases una,
¡Las borraba yo todas!
Tu amor huellas tan hondas,
Que sólo con que tú borrases una,
¡Las borraba yo todas!
XXXVII
Antes que tú me moriré: escondido
En las entrañas ya
El hierro llevo con que abrió tu mano
La ancha herida mortal.
En las entrañas ya
El hierro llevo con que abrió tu mano
La ancha herida mortal.
Antes que tú me moriré: y mi espíritu,
En su empeño tenaz,
Sentándose a las puertas de la muerte,
Allí te esperará.
En su empeño tenaz,
Sentándose a las puertas de la muerte,
Allí te esperará.
Con las horas los días, con los días
Los años, volarán,
Y a aquella puerta llamarás al cabo...
¿Quién deja de llamar?
Los años, volarán,
Y a aquella puerta llamarás al cabo...
¿Quién deja de llamar?
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