Ir al contenido

Página:Rimas - Los Poetas Vol. 32.pdf/59

De Wikisource, la biblioteca libre.
Esta página ha sido corregida
RIMAS
El eco de un suspiro que conozco,
Formado de un aliento que he bebido,
Perfume de una flor, que oculta crece
  En una claustro sombrío.

Mi adorada de un día, cariñosa,
—En qué piensas? me dijo.
—En nada... —¿En nada, y lloras? —Es que tengo
Alegre la tristeza y triste el vino.

LVI

Hoy como ayer, mañana como hoy,
   ¡Y siempre igual!
Un cielo gris, un horizonte eterno,
   ¡Y andar... andar!

Moviéndose a compás, como una estúpida
   Máquina, el corazón;
La torpe inteligencia, del cerebro
   Dormida en un rincón.

El alma, que ambiciona un paraíso,
   Buscándole sin fe;
Fatiga sin objeto, ola que rueda
   Ignorando por qué.

— 57 —