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RIMAS
El eco de un suspiro que conozco,
Formado de un aliento que he bebido,
Perfume de una flor, que oculta crece
En una claustro sombrío.
Formado de un aliento que he bebido,
Perfume de una flor, que oculta crece
En una claustro sombrío.
Mi adorada de un día, cariñosa,
—En qué piensas? me dijo.
—En nada... —¿En nada, y lloras? —Es que tengo
Alegre la tristeza y triste el vino.
—En qué piensas? me dijo.
—En nada... —¿En nada, y lloras? —Es que tengo
Alegre la tristeza y triste el vino.
LVI
Hoy como ayer, mañana como hoy,
¡Y siempre igual!
Un cielo gris, un horizonte eterno,
¡Y andar... andar!
¡Y siempre igual!
Un cielo gris, un horizonte eterno,
¡Y andar... andar!
Moviéndose a compás, como una estúpida
Máquina, el corazón;
La torpe inteligencia, del cerebro
Dormida en un rincón.
Máquina, el corazón;
La torpe inteligencia, del cerebro
Dormida en un rincón.
El alma, que ambiciona un paraíso,
Buscándole sin fe;
Fatiga sin objeto, ola que rueda
Ignorando por qué.
Buscándole sin fe;
Fatiga sin objeto, ola que rueda
Ignorando por qué.
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