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GUSTAVO ADOLFO BECQUER
LXII
Primero es un albor trémulo y vago,
Raya de inquieta luz que corta el mar;
Luego chispea y crece y se dilata
En ardiente explosión de claridad.
Raya de inquieta luz que corta el mar;
Luego chispea y crece y se dilata
En ardiente explosión de claridad.
La brilladora luz es la alegría,
La temerosa sombra es el pesar:
¡Ay! en la oscura noche de mi alma,
¿Cuándo amanecerá?
La temerosa sombra es el pesar:
¡Ay! en la oscura noche de mi alma,
¿Cuándo amanecerá?
LXIII
Como enjambre de abejas irritadas,
De un oscuro rincón de la memoria
Salen a perseguirme los recuerdos
De las pasadas horas.
De un oscuro rincón de la memoria
Salen a perseguirme los recuerdos
De las pasadas horas.
Yo los quiero ahuyentar. ¡Esfuerzo inútil!
Me rodean, me acosan,
¡Y unos tras otros a clavarme vienen
El agudo aguijón que el alma encona!
Me rodean, me acosan,
¡Y unos tras otros a clavarme vienen
El agudo aguijón que el alma encona!
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