Ir al contenido

Página:Rimas - Los Poetas Vol. 32.pdf/67

De Wikisource, la biblioteca libre.
Esta página ha sido corregida
RIMAS
¡Qué hermoso es tras la lluvia
Del triste otoño en la azulada tarde,
   De las húmedas flores
El perfume aspirar hasta saciarse!

¡Qué hermoso es cuando en copos
La blanca nieve silenciosa cae,
   De las inquietas llamas
Ver las rojizas lenguas agitarse!

¡Qué hermoso es, cuando hay sueño,
Dormir hien... y roncar como un sochantre...
Y comer... y engordar!... ¡y qué desgracia
   Que esto solo no baste!

LXVIII

  No sé lo que he soñado
  En la noche pasada;
Triste, muy triste debió ser el sueño,
Pues despierto la angustia me duraba.

  Noté, al incorporarme,
  Húmeda la almohada,
Y por primera vez sentí, al notarlo,
De un amargo placer henchirse el alma.

— 65 —