Ir al contenido

Página:Rimas - Los Poetas Vol. 32.pdf/69

De Wikisource, la biblioteca libre.
Esta página ha sido corregida
RIMAS
Cuando en sombras la iglesia se envolvía,
   De su ojiva calada,
¡Cuántas veces temblar sobre los vidrios
   Vi el fulgor de la lámpara!

Aunque el viento en los ángulos oscuros
   De la torre silbara,
Del coro entre las voces percibía
   Su voz vibrante y clara.

En las noches de invierno, si un medroso
   Por la desierta plaza
Se atrevía a cruzar, al divisarme
   El paso aceleraba.

Y no faltó una vieja que en el torno
   Dijese a la mañana,
Que de algún sacristán muerto en pecado
   Acaso era yo el alma.

A oscuras conocía los rincones
   Del atrio y la portada;
De mis pies las ortigas que allí crecen
   las huellas tal vez guardan.

Los buhos que espantados me seguían
   Con sus ojos de llamas,
Llegaron a mirarme con el tiempo
   Como a un buen camarada.

— 67 —