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GUSTAVO ADOLFO BECQUER
TERCERA VOZ
—Ascua encendida es el tesoro,
Sombra que huye la vanidad.
Todo es mentira: la gloria, el oro.
Lo que yo adoro
Sólo es verdad:
¡La Libertad!
Sombra que huye la vanidad.
Todo es mentira: la gloria, el oro.
Lo que yo adoro
Sólo es verdad:
¡La Libertad!
.. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. ..
Así los barqueros pasaban cantando
La eterna canción,
Y al golpe del remo saltaba la espuma
Y heríala el sol.
Así los barqueros pasaban cantando
La eterna canción,
Y al golpe del remo saltaba la espuma
Y heríala el sol.
¿Te embareas? gritaban; y yo sonriendo
Le dije al pasar:
—Ha tiempo lo hice; por cierto que aun tengo
La ropa en la playa tendida a secar!
Le dije al pasar:
—Ha tiempo lo hice; por cierto que aun tengo
La ropa en la playa tendida a secar!
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