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RIMAS
De la alta campana
La lengua de hierro,
Le dió, volteando,
Su adiós lastimero.
El luto en las ropas,
Amigos y deudos
Cruzaron en fila,
Formando el cortejo.
La lengua de hierro,
Le dió, volteando,
Su adiós lastimero.
El luto en las ropas,
Amigos y deudos
Cruzaron en fila,
Formando el cortejo.
Del último asilo,
Oscuro y estrecho,
Abrió la piqueta
El nicho a un extremo.
Allí la acostaron,
apiáronle luego,
Y con un saludo
Despidióse el duelo.
Oscuro y estrecho,
Abrió la piqueta
El nicho a un extremo.
Allí la acostaron,
apiáronle luego,
Y con un saludo
Despidióse el duelo.
La piqueta al hombro,
El sepulturero,
Cantando entre dientes,
Se perdió a lo lejos.
La noche se entraba,
Reinaba el silencio;
Perdido en las sombras,
Medité un momento:
"¡Dios mío, qué solos
Se quedan los muertos!"
El sepulturero,
Cantando entre dientes,
Se perdió a lo lejos.
La noche se entraba,
Reinaba el silencio;
Perdido en las sombras,
Medité un momento:
"¡Dios mío, qué solos
Se quedan los muertos!"
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